
Entre risas, ella me comenta que mi nobel experiencia en el lenguaje hablado me dejaba repetir alguna de las palabras que ella me leía de manera realmente peculiar: "mechuga", en lugar de "lechuga"; "zanahoya", en vez de "zanahoria"; y así por el estilo.
Ahora no sé que fué de aquel libro, se perdió en las brumas del tiempo -aunque, con mayor seguridad, entre tantas mudanzas-. Lo que no se perdió fué la huella indeleble que aquél libro dejó en mí. Desde ese momento, los libros y yo firmamos un pacto de amistad eterna.
Para ambos: Pastel de zanahoria.
Pastel de zanahoria (un pastel para 12 porciones o 20 panquecitos)
¾ taza (85 g) de nueces tostadas y picadas grueso 335 g de zanahorias, cortadas en rebanadas de centímetro y medio 1 ¼ de taza (170 g) de harina de trigo 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio 2 cucharaditas de sal 1 cucharadita de canela molida ½ cucharadita de nuez moscada recién molida 2 huevos 1 1/3 tazas de azúcar mascabado ½ taza de leche ½ taza de de mantequilla sin sal, derretida y a temperatura ambiente ½ taza de pasas de uva 1 taza de piña en almíbar, picada 1 cucharada de jengibre fresco rallado Papel encerado o 20 capacillos de papel glasine (pilotines)
Betunes de queso y de naranja
*220 g de queso crema, a temperatura ambiente *4 cucharadas de mantequilla, a temperatura ambiente *1 ½ tazas ( 170 g) de azúcar glass (lustre, impalpable) *¾ de cucharadita de extracto de vainilla *1 vaina de vainilla *1 naranja, la ralladura y *¼ de taza de jugo Unas gotas de colorante comestible anaranjado (opcional)
De salto en salto se hace así:
Pon a calentar un litro de agua, cuando empiece a hervir agrega las rebanadas de zanahoria.
Déjalas cocer unos 15 minutos. Déjalas enfriar. Pásalas por el procesador de alimentos, no deben quedar muy molidas.
Cierne la harina junto con el bicarbonato, el polvo para hornear, sal, canela y nuez moscada y reserva.
Bate los huevos junto con el azúcar morena, integra bien.
Ahora, añade los ingredientes que cerniste, las zanahorias procesadas, el coco rallado, la piña y el jengibre, mezcla bien. Finalmente añade las nueces y las pasas, mezcla con una pala de madera o una espátula de goma, es importante que no batas demasiado pues el pan podría quedar duro.
Cuando esté totalmente frío, desmolda y retira el papel encerado, este paso no es necesario para los panquecitos.
Finalmente cubre el pastel o los panquecitos con los betunes.
En este caso intercalé los dos sabores de betún en el pastel grande y para los panquecitos, puse en una manga con duya los dos betunes.
Cierne el azúcar glass, agrega la mantequilla y el queso crema, que deberán estar a temperatura ambiente. Mezcla bien.
Divide esta mezcla en dos. A una de ellas agrégale el extracto de vainilla y las semillas de la vaina, reserva. A la otra mitad añádele la ralladura, el jugo de naranja y el colorante comestible. Decora al gusto.
Satisfecha la vista, porque la verdad me encantó la combinación de colores, hay que pasar al siguiente nivel: satisfacer al gusto ¡Una rebanada de pastel de zanahoria con betún de vainilla y naranja!
¡Grandes trozos de piña!
Aunque con éste último detalle, tener mucho cuidado, pues visitas inesperadas y especialistas en zanahorias pueden llegar.
¿Conejos ladrones? Pero... ¿qué es eso detrás de la charola?
¡Ah, dulces y una nota!
Una ofrenda de paz, se ha llevado mis panquecitos pero me ha dejado dulces y una linda nota, con firma y todo.
¡Pero el bribón ha regresado!